Quienes son las madrastras? Normalmente relacionamos esta palabra con una especie de ser mitológico que odia a los niños, una bruja roba padres, destruye familias, que hace lo que sea por coartar la felicidad de un pequeño que odia, por el simple hecho de no haber nacido de su vientre.
Incluso, muchas de las princesas de los cuentos de Disney han sido acosadas por sus madrastras, y han tenido que huir como un conejito huye de un lobo feroz.
Muy pocas veces la gente se detiene a ver a la mujer que hay detrás del tétrico calificativo. Creo que, en muchos casos, efectivamente, hay mujeres intolerantes con la vida pasada de sus parejas y las consecuencias de la misma; pero en otros, se trata de verdaderas guerreras que armadas de valentía y paciencia, que a veces no tienen ni para ellas mismas, salen a tratar de levantar un mundo destruido y desolado por el que antes ha pasado una inclemente tormenta conocida como primer matrimonio.
Dicen que los desastres naturales mas terribles tienen nombre de mujer, pues yo creo que todos esos planes de los gobiernos y ongs para reconstruir áreas devastadas, también deberían tener nombre de mujer. Para nosotras, destruir es fácil, eso se logra de un solo soplo, pero construir es una tarea titánica. Digo, incluso Dios destruyó el mundo en un día, pero lo creo en siete!
Cuando llegas en "segundo lugar" a la vida de alguien, sin haber experimentado el propio matrimonio o la paternidad de la misma forma que tu pareja, es como llegar a un país de una cultura diferente, como si te mudaras de Las Vegas a la ciudad mas conservadora del Medio Oriente. Es un mundo completamente nuevo del que no se conoce mas que lo que dicen por ahí.
Al llegar eres un forastero en toda la extensión de la palabra, tratas de aprender el idioma, los gestos, los nuevo valores de ese nuevo espacio con el fin de encajar de la mejor manera posible. En muchos casos la región a la que llegas está algo devastada y debes empezar el proceso de reconstrucción, porque nadie vive ni quiere vivir en los escombros. Edificar y adaptarse al mismo tiempo es complicado y de hecho,creo que pocas lo logran en su totalidad.
Mientras se levantan nuevas columnas, y se remodelan los espacios vienen las dudas y los miedos; los miedos a las equivocaciones, y las dudas sobre como comportarse con la pareja y con sus hij@s. Cómo saber que, sobre todo los niños, miran lo que construyes sin la percepción de que antes has derribado algo? Entrar en la vida de un niño es mucho mas difícil que entrar en la vida de un hombre.
Pienso que ninguna mujer quiere ser vista como la mítica madrastra, por lo tanto, no hay que actuar de esa manera. No se trata de reemplazar el rol de madre, sino de de adoptar un nuevo papel; el de amiga, confidente, maestra, compañera de juegos. Sé que es difícil para las mujeres que atraviesan esta situación porque hay muchas dudas y temores al respecto, incluso creo que se experimenta cierto sentimiento de culpabilidad y cuestionamientos cuando, en algún momento, sientes que debes corregir al niño. Cómo lo haces sin que te odie, y sin parecer que te entrometes en tu crianza? No hay una receta perfecta para eso.
Muchas en estas circunstancias se sienten invisibles; y sí, en realidad pocos ven el esfuerzo real de mantener una relación en estos parámetros, por eso es tan mal utilizado el término "madrastra". Sentirse en contante observación y evaluación, medir cada gesto y cada palabra milimétricamente para no herir, pero sobre todo para conservar y engrandecer ese mundo que has decidido reconstruir, solo lo hacen las mujeres honestas y valientes, y ,posiblemente, quienes en algún momento enfrentamos esto, seamos mucho mas fuertes, maduras, y valiosas que cualquiera.
Las madrastras son un mito. Son mujeres comunes y corrientes que cargan responsabilidades adicionales, miedos, inseguridades, pero sobre todo, cargan amor por sus propias convicciones y finalmente, es eso lo que las convierte en refundadoras de vidas y familias.

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