martes, 12 de abril de 2016

El shampoo, aunque le pongas agua, nunca es como al principio.

Tengo una amiga que tiene algo así como un imán para los ex. Todos regresan de alguna manera. Recuerdo que en una ocasión, uno de ellos volvió para pedirle trabajo, otro para recoger las cosas que había olvidado en el departamento que compartían (un año después) y otro porque, después de tantos amores baratos, descubrió que "no hay mejor mujer que ella".

Yo creo que todos estos "amores" del pasado, no regresan todo el tiempo, ni regresan con todo el mundo. Regresan cuando sienten que una parte de ellos se quedó con nosotras. 
Esta parte de ellos a la que me refiero muy pocas veces es "amor", a veces es la necesidad de encontrar respuestas, a veces es el miedo a equivocarse (otra vez, con una persona desconocida, por lo que eligen volver a la zona de confort para equivocarse pero con alguien que ya conocen y con quien corren "menos riesgos"), a veces es solo un par de calcetines olvidados. 

La pregunta es ¿porqué nosotras seguimos sin entender que cromo repetido no llena el álbum? 
Nos tardamos mucho tiempo, mucha energía y hasta muchas lágrimas en descubrir el agua tibia.
Tal vez, nosotras también estemos constantemente situadas en una zona de confort. Estoy segura de que en el fondo, muchas pensamos: ¿para qué me voy a aventurar en terrenos desconocidos si sé el camino para volver a tierras ya exploradas y cultivadas ?

Todavía no hemos comprendido que hasta la misma tierra es incapaz de producir fresas por siempre. Para seguir siendo fértil; la semilla debe cambiar, es la única forma de que la tierra siga generando vida y energía a través de la vida. Nadie quiere estar en el diserto!

En el fondo de nuestro corazón siempre tenemos las respuestas. Sigo creyendo que escucharse a sí mismo es la clave y todo el mundo sabe que, aunque le pongas agua al shampoo jamás será igual que al principio, perderás tiempo y dañarás tu cabello. Lo mejor es que pruebes otra marca.